Salón_de_arte_y_tecnología

Voltaje

 

23 al 26 de noviembre, 2023.

Calle 77A #11 – 60

Boletas en la taquilla.

 

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>Barthélémy Antoine-Loeff
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Sobre el artista

Barthélémy Antoine-Loeff

Cineasta francés y artista de los nuevos medios. Explora la fragilidad del mundo, utilizando instalaciones y performance. Realiza experiencias audiovisuales inmersivas y poéticas con la intención de hacer visible lo que no lo es, tergiversando la realidad para extraer otras dimensiones. Con su lenguaje basado en la mecánica de los sueños y la locura, y su estética cinematográfica, él cuestiona la mirada y la influencia de los seres humanos en su entorno. En 2016, su obra Ljós fue nominada para el Premio Internacional de Arte Digital, Prix Cube. Barthélemy Antoine-Loeff es también el cofundador de Philippe Chaurand del grupo Iduun, un nuevo colectivo de media art. De igual manera está asociado a la creación de Millumin, un software dedicado a las instalaciones audiovisuales y de performance. Fue finalista del Paris Young Talent Price en 2011 con Iduun para el espectáculo Kadâmbini. Sus obras se exhiben en numerosos festivales y escenarios en Francia y en el extranjero: CMODA (Beijing, China), Le Cube (Issy-les-Moulineaux, FR), Gaité-Lyrique (París, FR), Théâtre les Ateliers ), Bienal Nemo (París, FR), Croisements Festival (Wuhan y Chengdu, China), Festival de Cartografía (Ginebra, SW), Vision'r (París, FR), Empreintes Numériques , FR), CHB (Berlín, GER).

Ljós

Es una obra sobre las percepciones, el tiempo, las energías y lo vivo; es una exploración de lo tangible y lo invisible. Dos prismas, hechos de luces están bañando la habitación con su aura.

Ambas entidades frágiles y misteriosas, fragmentos de asteroides, cristales de recuerdos e inclinaciones de tiempo, ondas de habla o tubos incandescentes, estas dos abstracciones frente al ojo del espectador evolucionan en un ballet de luces que sugiere una corriente de intercambios poéticos, cíclicos: como las estaciones.

Incesantemente, se crea un equilibrio. La energía almacenada se quema, crepita y el equilibrio se rompe para volver más tarde. Muchos ciclos que cambian antes de morir, marcando nuestra incapacidad para controlar lo inmaterial, para dominar la vida que vemos nacer.

Trabajando con materiales que recuerdan a la bombilla incandescente (vidrio, tungsteno, patrones naranja), la instalación convoca nuestra imaginación de la luz eléctrica y llama a su fragilidad, o su vanidad. Como tal, el uso de la video-proyección (cartografía) no está aquí para producir algunas imágenes, sino luces.